El desarrollo de software a medida consiste en construir un programa sobre los procesos reales de tu empresa, en lugar de adaptar tu empresa a un producto estándar. Es la vía cuando el proceso que quieres digitalizar es el que te diferencia, cuando ningún producto del mercado lo cubre sin parches, o cuando tu equipo dedica horas cada semana a hojas de cálculo y a copiar datos de un sistema a otro. El programa se adapta a cómo trabajas hoy, se conecta con los sistemas que ya tienes y el código es tuyo desde el primer día.
Responde unas preguntas sobre tus programas y procesos y descubre dónde un software hecho para ti te ahorra tiempo y licencias.
La diferencia no está en la pantalla, está en la cuenta de resultados: lo que dejas de pagar en licencias, lo que dejas de teclear dos veces y lo que puedes hacer y hoy el producto no te deja hacer. Esta es la comparación, punto por punto.
| Situación | Con producto estándar | Con tu software a medida |
|---|---|---|
| Lo que pagas cada año | Una licencia por usuario, todos los años, crezca o no el equipo. | El desarrollo se paga una vez: sumar usuarios no multiplica la factura. |
| El proceso que te diferencia de la competencia | Trabajas como trabaja todo el mundo: el producto marca el límite. | El sistema se construye sobre tu proceso, y ese proceso deja de estar limitado por el producto. |
| Programas que hoy no se hablan entre ellos | Cada fabricante va por su cuenta y alguien acaba copiando datos a mano. | Una capa de integración por API conecta ERP, contabilidad, CRM y tienda: el dato se teclea una vez. |
| Hojas de cálculo y copia-pega en el día a día | Siempre queda el trozo del flujo que el producto no cubre. | Se cubre el flujo entero, excepciones de tu empresa incluidas. |
| Funciones que tu equipo usa de verdad | Pagas el catálogo completo y usas una parte pequeña. | Solo las pantallas que se usan: menos formación y menos errores. |
| Cuando tu negocio cambia | Esperas a que el fabricante lo meta en su hoja de ruta, si lo mete. | Lo priorizas tú y entra en la siguiente iteración. |
| El sistema como activo de la empresa | Alquilas el software de otro mientras pagues. | El código y los datos son tuyos, y si encaja puedes venderlo a otras empresas de tu sector. |
¿Quieres esta cuenta aplicada a tu empresa? En la llamada de una hora la hacemos con tus números —licencias, horas de trabajo manual y sistemas a conectar— y en 48 horas tienes el presupuesto cerrado por escrito.
No son productos de catálogo: son las cuatro formas en las que más veces nos piden desarrollo de software personalizado. Cada una se construye sobre el proceso concreto de la empresa que lo encarga.
Cuando cada oferta se calcula con una hoja de cálculo distinta y nadie sabe cuál es la versión buena. El sistema aplica tus tarifas, márgenes y reglas de descuento, guarda el histórico y avisa del seguimiento.
Entradas, salidas, lotes y ubicaciones cuando el ERP general se queda corto o cuando tu manera de contar el stock no encaja en un producto cerrado.
Repartir obras, rutas, turnos o intervenciones según disponibilidad real, especialidades y desplazamientos. Es donde los productos genéricos suelen fallar.
Un área privada donde tus clientes consultan pedidos, documentos, consumos o el estado de sus proyectos. Quita llamadas y correos a tu equipo sin quitar control.
Donde tiene sentido, añadimos automatización con inteligencia artificial: leer facturas o albaranes y volcarlos al sistema, clasificar correos entrantes, buscar dentro de la documentación de la empresa en lenguaje normal. Siempre con un ahorro de tiempo medible detrás, medido sobre el mismo proceso antes y después.
El desarrollo de software para empresas se tuerce casi siempre por lo mismo: alcance que nadie escribió y decisiones que se toman tarde. Nuestro proceso está montado para evitar las dos cosas.
Nos cuentas el proceso tal y como es hoy, con sus excepciones y sus chapuzas. Salimos de ahí con el sistema ya esbozado y el alcance claro.
Alcance, plazos, importe y lo que queda fuera, por escrito. Precio cerrado: los cambios de alcance se aprueban aparte, antes de hacerlos.
Construimos primero la parte que resuelve el problema principal y la ponemos en producción para que la use gente real, no para enseñarla en una demo.
Con el sistema en uso se ve qué falta de verdad. Añadimos por bloques cortos y priorizas tú. Puedes parar entre bloques sin penalización.
Son las dos preguntas que más nos hacen y las dos donde una empresa de desarrollo de software puede atarte durante años. Nuestra respuesta está en el contrato, no en una página de marketing.
Código fuente, base de datos, documentación y accesos a tu nombre desde el primer día. Si quieres seguir con un equipo interno o con otro proveedor, te lo llevas todo y hacemos el traspaso. No trabajamos sobre plataformas propietarias que te obliguen a quedarte.
Infraestructura europea salvo que pidas otra cosa. En el presupuesto queda escrito en qué proveedor y en qué región está cada dato, quién accede y cómo se hacen las copias de seguridad. Lo decidimos antes de programar, no después de una auditoría.
El software a medida rara vez sustituye todo: se integra por API con el ERP, la contabilidad, el CRM o la tienda online. Cuando un programa antiguo no tiene API, te decimos qué alternativa hay y qué límites tiene, antes de prometer nada.
Permisos por rol, registro de accesos, cifrado y copias probadas forman parte del proyecto, no de una fase posterior. Si tu sector lo exige, lo revisa nuestro equipo de ciberseguridad antes de salir a producción.
Vale para nosotros y para cualquier otro proveedor que estés valorando. Si alguna respuesta es vaga, pídela por escrito.
Somos una software house con sede en Valencia, con 14 años de actividad y más de 75 clientes, y trabajamos en remoto con empresas de toda España. Las reuniones son por videollamada y, cuando el proyecto lo pide, vamos a ver el proceso donde ocurre: un almacén o un taller se entienden mucho mejor en persona que en un documento de requisitos. Puedes ver el resto de servicios en nuestras soluciones.
Elegimos la tecnología según tu proyecto y según quién lo va a mantener dentro de cinco años, no según lo que esté de moda. Si ya usas algo, lo integramos en vez de sustituirlo por gusto.
Las dudas que nos llegan siempre antes de empezar. Si la tuya no está aquí, escríbenos y te respondemos.
El precio depende del alcance: no es lo mismo un portal de clientes con login y descarga de documentos que un sistema que planifica la producción de una fábrica. Nuestro método es simple: una llamada de una hora para entender el proceso y un presupuesto cerrado en 48 horas, con alcance, plazos e importe por escrito. Y si hay que ajustar el alcance para encajar en tu presupuesto, lo priorizamos contigo en esa misma llamada.
Entregamos un MVP funcional en 6-8 semanas: la parte del sistema que resuelve el problema principal, en producción y usada por personas reales. A partir de ahí iteramos con entregas cortas, priorizando lo que el uso real demuestre que hace falta. Los proyectos grandes no se entregan de golpe al final: se entregan por trozos utilizables.
Sí. El código fuente, la base de datos, la documentación técnica y los accesos a la infraestructura son tuyos desde el primer día, en tu repositorio y en tus cuentas cloud. Si mañana decides seguir con otro proveedor o con un equipo interno, te llevas todo y no tienes que pedirnos permiso. No usamos plataformas propietarias que te obliguen a quedarte con nosotros.
En infraestructura europea, salvo que tú pidas expresamente otra cosa. Definimos en el presupuesto dónde vive cada dato, quién puede acceder y cómo se hacen las copias de seguridad, antes de escribir la primera línea de código. Si el sistema trata datos sensibles, ese apartado se revisa contigo y queda por escrito.
Es lo habitual: casi ningún sistema a medida nace solo. Nos conectamos por API con el ERP, el programa de contabilidad, el CRM, la tienda online o la herramienta de fichaje que ya tengas. Cuando un programa antiguo no ofrece API, buscamos la vía menos frágil disponible (exportaciones programadas, base de datos intermedia) y dejamos por escrito cómo funciona esa vía antes de empezar.
Un software que se usa nunca está terminado del todo: cambian las leyes, los proveedores y los procesos. Ofrecemos un mantenimiento mensual con correcciones, actualizaciones de seguridad y una bolsa de horas para cambios pequeños. No es obligatorio: si prefieres mantenerlo con tu equipo, te entregamos la documentación y hacemos el traspaso.
Sí, y es lo que recomendamos. Se elige el trozo del proceso que más duele, se pone en producción en 6-8 semanas y se amplía por bloques cortos con el sistema ya en uso. Cada bloque lleva su propio alcance y su precio cerrado, así que decides el siguiente paso con el sistema funcionando delante y no con un documento de requisitos.
La arquitectura se diseña para poder crecer: módulos separados, base de datos preparada para más volumen y despliegues automatizados. Los cambios de alcance se presupuestan aparte y se aprueban antes de empezar, nunca aparecen en la factura final por sorpresa. Puedes parar, retomar o cambiar prioridades entre iteraciones sin penalización.
Un sistema a medida se sostiene mejor cuando el resto acompaña: automatización, seguridad y un equipo que sepa usarlo.