Una auditoría de ciberseguridad es una revisión completa de cómo está protegida tu empresa: lo que se ve desde internet y lo que hay dentro de tu red, incluidos todos los aparatos conectados. En dos o tres semanas, en remoto y sin parar tu actividad, recibes un resumen para dirección, un informe técnico y un plan de acción priorizado que te dice qué corregir primero y qué puede esperar. Es el primer paso para invertir en seguridad con datos, no a ciegas.
Contraseñas, copias, correo, equipos y personas: descubre tus puntos débiles y qué hacer primero.
«Hasta ahora no ha pasado nada» no es lo mismo que estar protegido. La auditoría convierte esa intuición en un documento con prioridades claras.
Teletrabajo, nube, móviles y aparatos conectados que hace cinco años no existían se han ido sumando sin que nadie revisara el conjunto. La auditoría lo revisa entero, incluido lo que nadie sabía que estaba ahí.
Los ataques se lanzan de forma automática contra todo lo que está conectado, sin mirar tamaño ni sector. Ser pequeño ya no protege. Saber qué puertas tienes abiertas, sí.
Cada vez más empresas grandes envían cuestionarios de seguridad a sus proveedores, y la pregunta sobre la última auditoría aparece siempre. Las aseguradoras de ciberriesgo exigen un nivel mínimo de protección. Con la auditoría hecha, contestas con un documento.
Sin saber qué hay, cualquier inversión en seguridad es a ciegas. Con la auditoría, cada euro va a lo que de verdad te expone, en el orden correcto.
Revisamos siempre los dos perímetros. Primero, todo lo que tu empresa expone a internet. Después, la red de la oficina completa: servidores y ordenadores, y también impresoras, cámaras, alarmas, relojes de fichaje, terminales de cobro y cualquier otro aparato conectado.
| Área | Qué revisamos | Lo que solemos encontrar |
|---|---|---|
| Perímetro externo | Router y cortafuegos, web, aplicaciones publicadas, servidores y servicios en la nube: todo lo que se ve de tu empresa desde internet. | Puertas abiertas y servicios olvidados que se publicaron hace años; software sin actualizar. |
| Correo y contraseñas | El correo expuesto a internet y las contraseñas corporativas que ya circulan tras filtraciones de otros servicios. | Credenciales de la empresa publicadas: con ellas se entra como un usuario legítimo. |
| Equipos y servidores | Servidores y ordenadores de la red interna, su nivel de actualización y quién los administra. | Servidores sin actualizaciones de seguridad porque sostienen un programa antiguo. Se pueden aislar sin cambiar el programa. |
| Copias de seguridad | Si las copias se hacen, si funcionan y dónde están guardadas. | Copias que llevan meses fallando o que están en un disco conectado al mismo servidor que protegen. |
| Accesos y permisos | Accesos remotos para teletrabajo, cuentas de usuario y permisos de administrador. | Accesos remotos abiertos con prisas y sin doble factor; cuentas activas de personas que ya no están; permisos de administrador sin necesidad. |
| Red y wifi | Cómo está dividida la red, si los aparatos conectados están separados de los sistemas importantes y hasta dónde llega la wifi de invitados. | Todo en una sola red: lo que entra por el punto más débil llega a todo lo demás. |
| Aparatos conectados | Impresoras, cámaras y grabadores, alarmas, control de accesos, fichaje, climatización, discos de red. | Contraseñas de fábrica y aparatos que nadie actualiza, compartiendo red con la contabilidad. |
| Proveedores y servicios externos | Los servicios en la nube que usas y las vías por las que terceros se conectan a tus sistemas desde fuera. | Accesos pensados para algo puntual que siguen abiertos y que nadie vigila. |
Estos hallazgos aparecen en empresas de todos los tamaños y no son fruto de errores deliberados: se acumulan con el tiempo. Si quieres una primera idea en cinco minutos, haz nuestro test de seguridad gratuito.
Toda la auditoría informática de seguridad se hace en remoto, sin desplazamientos y sin interrumpir el trabajo de tu equipo. Tu inversión de tiempo: una hora al principio y otra al final.
Videollamada para definir sedes, sistemas y qué entra en la revisión. Se firma la autorización por escrito: sin permiso del titular no se revisa nada.
Analizamos todo lo que tu empresa expone a internet, sin tocar nada interno. Tu equipo no notará nada.
Te enviamos un equipo ya configurado para conectar a la red, o se habilita un acceso temporal. Desde ahí revisamos en remoto la red y todos los aparatos.
Preparamos el resumen para dirección, el informe técnico y el plan de acción, y te los presentamos en videollamada.
Qué necesitamos de ti: la autorización firmada, un contacto de tu equipo o de tu proveedor de sistemas para coordinarnos, y unos datos básicos para dimensionar el trabajo (sedes y personas, servidores propios o nube, cómo se conecta la gente desde fuera y una estimación de lo que hay conectado además de los ordenadores). Conectar el equipo para la revisión interna lo hace tu personal en pocos minutos, con nuestro acompañamiento por teléfono.
No te dejamos una lista de problemas técnicos. Te dejamos decisiones: qué corregir esta semana, qué este trimestre y qué puede esperar.
Y después, el certificado. La auditoría te dice con exactitud qué corregir. El paso natural es el test de intrusión: un ataque real y controlado que comprueba que las correcciones resisten y termina con un certificado para enseñar a clientes, aseguradoras o concursos. Si lo prefieres, también aplicamos nosotros el plan de acción con tu equipo. Todo forma parte de nuestros servicios de ciberseguridad.
No hace falta tener un departamento de informática para sacarle partido. Hace falta tener algo que proteger.
O que la hicieron hace años y desde entonces han cambiado personas, sistemas y accesos. Con una auditoría previa, medimos la mejora.
Abogados, asesorías y gestorías custodian expedientes de terceros. La auditoría te dice quién puede llegar a ellos y si las copias te salvarían.
Clínicas, comercios online, inmobiliarias. Si tus clientes te confían sus datos, la auditoría te dice que están protegidos y te permite demostrarlo.
Si te ha llegado un cuestionario de seguridad o quieres un seguro de ciberriesgo, la auditoría te da la respuesta por escrito y el plan para alcanzar el nivel que te piden.
En la llamada definimos contigo el alcance: sedes, personas, sistemas y qué hay conectado. En 48 horas tienes el presupuesto cerrado por escrito, con plazos e importe. Firmas la autorización y empezamos.
Somos w//b studio, con sede en Valencia, 14 años de actividad y más de 75 clientes. Trabajamos en remoto con empresas de toda España, y el informe está pensado para que lo entienda quien decide. Todo lo que encontramos se trata bajo acuerdo de confidencialidad: el informe es tuyo y solo tuyo.
La auditoría encaja bien con la formación en ciberseguridad para tu equipo: muchos accesos se pierden por una contraseña reutilizada o un correo que no debió abrirse.
Las dudas que nos plantean antes de empezar. Si la tuya no está aquí, escríbenos y te respondemos.
Depende del tamaño de lo que hay que revisar: número de sedes y personas, servidores propios o todo en la nube, accesos remotos y aparatos conectados. Por eso empezamos con una llamada de una hora para dimensionarlo y te enviamos un presupuesto cerrado en 48 horas, con alcance e importe por escrito.
Entre dos y tres semanas desde el inicio, según el tamaño de la empresa. La revisión externa lleva de 3 a 5 días, la interna de 5 a 10 días y el informe una semana más, que termina con una sesión de presentación de una hora.
No. Una auditoría observa y mide, no fuerza nada. Antes de empezar acordamos por escrito qué se revisa y qué no, y tu equipo seguirá trabajando con normalidad.
No. Todo el servicio se hace en remoto. Para la parte interna te enviamos un equipo ya configurado que se conecta a la red, o te damos instrucciones para habilitar un acceso temporal, y te acompañamos por teléfono mientras se configura.
Son necesarios, pero no te dicen si hay un acceso remoto abierto desde hace años, si las cámaras mantienen la contraseña de fábrica o si hay contraseñas de tu empresa publicadas tras una filtración. Quien entra con una contraseña robada es, para el antivirus, un usuario legítimo. La auditoría revisa justo lo que esas herramientas no ven.
Tu equipo de informática trabaja para que todo funcione, y estar seguro es un objetivo distinto. Nadie audita su propio trabajo con ojos críticos, por eso compensa una segunda mirada externa. Trabajamos en coordinación con tu equipo o tu proveedor de sistemas, y el informe les da respaldo para conseguir lo que llevan tiempo pidiendo.
No hace falta resolverlo todo a la vez. El plan de acción ordena los hallazgos por prioridad: lo de esta semana, lo del trimestre y lo que puede esperar. Bastantes hallazgos se corrigen cambiando una configuración o una contraseña, y si lo prefieres aplicamos nosotros el plan con tu equipo.
El certificado para mostrar a clientes, aseguradoras o concursos se obtiene con el test de intrusión, el paso natural después de la auditoría: un ataque real y controlado que comprueba que las correcciones resisten. Si necesitas acreditar tu seguridad, conviene plantear los dos servicios desde el principio.
La auditoría es el punto de partida; estos servicios la convierten en protección real.